Pequeños detalles

Joaquín Schwalb Helguero

Cambio de enfoque

Por Joaquín Schwalb Helguero
Pequeños detalles

Aunque algunos crean que el diablo está en los detalles, la verdad es que la calidad está en los detalles y que son los detalles los que hacen la gran diferencia. Creo en la fuerza que encierra este postulado, que es justamente lo contrario a la práctica del “champazo” a todo nivel, tan extendida en nuestro medio.

Atender los detalles supone ponerle cariño a lo que hacemos, respondiendo al simple deseo de terminar lo empezado con los medios a nuestro alcance y de la mejor manera posible.

Aunque la motivación de recibir una justa remuneración es un incentivo válido, una auténtica vocación de excelencia nos impulsará a hacer las cosas más por el sentido común de servir y por un tema de dignidad que por sentirnos presionados o por temor.

Un problema característico de nuestra idiosincrasia y que nos mantiene inmersos en el fango del subdesarrollo mental, moral y espiritual, es el terrible hábito que tenemos de hacer las cosas de mala gana, con el esfuerzo mínimo necesario para simplemente cumplir y luego zafar el bulto.

Los grandes logros están compuestos de detalles diminutos. Aquéllos que tienen éxito lo logran atendiendo cuidadosamente a cada mínima parte; detalles que aquellos que fallan han ignorado o han tomado muy a la ligera, juzgándolos insignificantes. Para recopilar detalles hay que invertir tiempo y hay que saber perderlo, pues siempre se necesita tiempo para dar con la palabra, la imagen o la idea más adecuada.

Un manto hecho a mano supone haberle prestado atención a cada detalle y brinda valor a la prenda, pues implica haberle dedicado tiempo de calidad y esmero. Atender los detalles supone estar dispuestos a escuchar, estar alineados, hacer seguimiento, verificar datos, pedir un comprendido, estar orientados a objetivos y ser solidarios.

Interesarnos por resultados sin limitarnos a cumplir nuestras responsabilidades requiere coordinar los pasos de manera efectiva y hacer las cosas bien porque entendemos que vale la pena y no simplemente porque nos lo exigen.

“Hay que fijarse en los detalles. Ellos siembran nuestra vida de piedrecitas que nos guían”. Katherine Pancol.


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
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Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.