Baby Driver: El Aprendiz del Crimen

Baby Driver: El Aprendiz del Crimen
Baby Driver: El Aprendiz del Crimen

Información de la película

‘Baby Driver’ es un cuento de acción con robos, asesinatos, traumas infantiles, amor y una banda sonora espectacular. Su protagonista, Baby (Ansel Egort), es un prodigio al volante, y ayuda a criminales a escapar de situaciones límite para saldar una deuda pendiente. El punto de inflexión llegará cuando conozca a Deborah (Lily James) y sienta la necesidad de huir con ella lo más lejos posible, y no sólo de su trabajo: también del terrible recuerdo de la muerte de sus padres cuando era niño. Así se plantea, a grandes rasgos, el film dirigido por Edgar Wright, que desprende un aroma a artesanía pura y que demuestra que un guión original también puede abrirse paso en el Hollywood contemporáneo.

Ahora bien, que los fuegos artificiales no nos cieguen a la evidencia: los personajes femeninos de esta película están tan anclados a los estreotipos baratos como cualquier producción de baja estofa. Son tres las mujeres relevantes que aparecen en la historia: la camarera inocente y virginal sin rumbo en la vida, la latina sexy anclada como un perrito a su novio y la madre, que en forma de recuerdo estimula las decisiones del protagonista. De hecho, todas ellas sirven a los propóstios masculinos, pero carecen de autonomía, complejidad u originalidad. Está claro que el director buscaba recrear un ambiente de los 50 en la contemporaneidad, un clásico film de acción en la carretera con un héroe principal, una princesa en peligro y un antagonista con el que no poder razonar (Jamie Foxx). Pero está claro que en este homenjae posmoderno, las mujeres se han quedado con la peor parte.

Huelga decir que el personaje hipersexualizado de Elsa Rodríguez es suficiente motivo de crítica, o que la presencia de la madre muerta en forma de flashbacks es cuanto menos irrelevante para definir su personalidad, así que lo más interesante parece ser analizar a Deborah, el amor de Baby. A sus casi 30 años, James está tan sumamente infantilizada (buscando deliberadamente la inocencia e ingenuidad de la lolita sexy) que podría perfectamente ser una adolescente que será coronada reina del baile a final de curso. Trabaja como camarera en una típica cafetería norteamericana, de aquellas que frecuentaban los personajes de ‘Grease’, y vive con el deseo de comprarse un coche y escapar de allí. Como una Rapunzel en su torre esperando al príncipe azul. Pues, como es evidente, Baby será dicho príncipe, que le traerá un coche bien bonito para que se puedan ir juntos a ese viaje por carretera. En este sentido, el film de Wright no podía ser más tópico: ella es pasiva y él es activo, ella es la perfección y él el ser atormentado que necesita de su pureza para redimirse, se conocen poco pero lo dejarían todo por estar juntos… Hasta aquí, su historia de amor podría emular los clásicos más antiguos de la factoría Disney.

Ante este análisis, ‘Baby Driver’ podría considerarse una película bastante sexista. Por lo pronto, suspendería el Test de Bechdel. Eso no la convierte en una mala película: muy al contrario, es un espectáculo visual divertido y emocionante que marca ciertas (e importantes) diferencias con otras producciones del género de acción de los últimos años. Sin embargo, parece que su gusto por los detalles del pasado la ha hecho adoptar, al mismo tiempo, los estereotipos femeninos vacuos de la época, convirtiéndose en algo que quizás no pretendía ser: una herramienta de perpetuación de personajes que ya creíamos superados.

Vía Fotogramas

  • Clasificación:
    Mayores de 14 años
  • Género:
    Comedia, Aventura, Acción.
  • Dirigido por:
    Edgar Wright.
  • Escrito por:
    Edgar Wright.
  • En los cines:
    UVK Plaza de la Luna
  • Taquilla:
    $138.6 millones
  • Tiempo de
    ejecución:
    115 minutos
  • Estudio:
    Sony Pictures Animation.

Críticas de cine

Un tributo al cine gángster

"La película es una fábula que se detiene, con la filigrana de un musical de antaño, en el arte de hacer de la vida un estilo. El protagonista roba bancos mientras escucha sus hits favoritos a todo volumen. Evasión o protesta, hace de su vida un acto estético que lo lleva a otro plano de la realidad".

Sebastián Pimentel
Crítico de cine en El Comercio

Una película memorable

"Hoy en día, la mayor parte del cine de acción es del todo olvidable. Las películas de Marvel, por ejemplo, pasan tanto tiempo explicando el lugar que ocupan en una mitología más amplia que desatienden la responsabilidad esencial de gratificar al espectador. 'Baby Driver', en cambio, nos recuerda en cada una de sus escenas lo gozoso que resulta estar viendo una película y al mismo tiempo pensar en lo bonito que será verla de nuevo".

Alejandro Alegré
Crítico de cine en El Confidencial

Divertida pero predecible

"La fórmula del filme es buena y funciona durante un rato, pero después se vuelve previsible: acción y música, persecuciones de coches y estándares de rock, gesto cómico y réplica dramática".