El papa Francisco y los ídolos

El papa Francisco y los ídolos

La tarea de los profetas ha sido siempre promover y defender la soberanía de Dios, el monoteísmo, denunciar la adoración a los ídolos y su efecto más perniciosos que es la degradación moral. Tres ídolos ha denunciado el CELAM: el poder, el tener y el placer. Hemos venido balbuciendo algunas actitudes proféticas del papa Francisco, su sencillez, cercanía y humildad frente a la megalomanía en el mundo, gobernantes soberbios y absolutos.

También hemos tocado un par de temas del Papa relacionados con ese ídolo llamado “poderoso caballero don dinero”, del culto que se le rinde, de cómo ese afán crematístico lleva a la gente a la búsqueda del dinero fácil, la explotación, corrupción, narcotráfico, licitaciones “direccionadas”, narco-política, etc.

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Es penoso y vergonzoso constatar cómo el mundo se mueve como una veleta alrededor al compás de ese becerro de oro que atrae, seduce, somete, compra, absorbe, desquicia al ser humano, lo embrutece, le suprime el pensamiento y silencia su conciencia, la llena de pasiones, de avaricia, codicia y ambiciones retorcidas; en tal sentido el dinero ha dejado de ser un instrumento y se ha convertido en “señor”, en E.G. N0 57 dijo Francisco ¡No a un dinero que gobierna en lugar de servir”. Hemos creado nuevos ídolos.

En el primer discurso de su pontificado sobre temas socioeconómicos, Francisco dijo que “la crisis financiera ha sacado a la luz las “deformidades” de la economía y el hombre ha pasado a ser un “esclavo” del consumismo desenfrenado. “Los propios seres humanos son considerados como bienes de consumo que pueden ser utilizados y desechados”, indicó en su discurso.

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Los ateos, agnósticos y los promotores del laicismo a ultranza en su afán iconoclasta, rechazan al Dios vivo y verdadero que humaniza y libera para ir a someterse a dioses que son “hechura de manos humanas” (Sal. 115); no se dan cuenta que van negando sus propias creencias y, como decía José Luis Idígoras, S.J., caen muy devotos en “religiones laicas”, con su dios falso, sus ritos, acólitos y en Perú, tienen hasta sus doce apóstoles.


Escrito por: Miguel Medina Pacherre
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Miguel Medina Pacherre

Miguel Medina Pacherre

Sacerdote. Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.