Para que no se repita

Para que no se repita

Los peores males que aquejan a nuestra sociedad son la falta de credibilidad y de confianza; a la par se van abriendo paso la dejadez, la indiferencia y la peligrosa incapacidad para indignarse; parece que nadie nos sacará de esta espiral de corrupción, de falta de honradez y de civismo. ¡Ni cien Cantuarias! Muchos se conforman diciendo: “Así es Piura, toda la vida ha sido así. ¿Para qué amargarse? Todo el mundo roba, todo el mundo acomoda a los suyos”. Modo cómplice de acomodarnos al sistema.

Siento el deber de alertar y denunciar que la corrupción no puede vencernos; gritar que los piuranos no somos “dejados”, que aún nos queda un poco de dignidad. “Despierta, piurano”, decía Cantuarias. Por lo menos no nos callemos, hable a su vecino, a su amigo, al pasajero que viaja en la combi junto a usted, en el mercado, en el taxi colectivo; hagamos conciencia de verdadera piuranidad y defendamos a Piura del centralismo, de los políticos corruptos y oportunistas, de los malos funcionarios y delincuentes que apertrechados en las dependencias públicas y privadas quieren seguir “almorzándose” a Piura o convertir los gobiernos en sus agencias de empleo o en sus chacras ante la pasividad y dejadez de malos piuranos.

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Hagamos honor al refrán: “Sólo una vez capan al chancho”, hagamos algo para que no se repita la historia de la corrupción, silencios cómplices e impunidad.

Para que no se repita en nuestra Piura los escándalos y malos manejos que a nivel nacional se vienen produciendo en los diversos sectores. Para que no se repita el nombramiento a dedo de directores regionales, nefasta política partidaria de copamiento y acomodos de gente incondicional. Para que no se repita en nuestras instituciones educativas públicas la humillación de andar mendigando por aulas, carpetas agua y energía eléctrica.

En el mes de la Patria, por amor a Dios, a Piura y por amor propio, ya es tiempo de sacudirnos de ese baldón humillante de que somos una tanda de indiferentes, arribistas y que nos acomodamos fácilmente.


Escrito por: Miguel Medina Pacherre
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Miguel Medina Pacherre

Miguel Medina Pacherre

Sacerdote. Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.