Mejor mañana…

Joaquín Schwalb Helguero

Cambio de enfoque

Por Joaquín Schwalb Helguero
Mejor mañana…

Procrastinar es dejar para mañana lo que se puede hacer hoy; una infortunada costumbre con hondas raíces en nuestro medio. Tiene numerosas formas de expresarse: esto puede esperar, no, no es urgente, hay otras prioridades, ya veremos.

En casi todas se manifiesta de forma directa o implícita el retardo, “mañana, mañana”. Parecería que esa costumbre la heredamos de nuestros ancestros españoles.

¿No será incompetencia, no será falta de responsabilidad, no será falta de compromiso? ¿No será cobardía? Cuando el día a día nos marca las prioridades es síntoma de que no planificamos bien las cosas. Otra vez aflora aquí el concepto de criollada, de hacer las cosas para salir del paso, de dejarnos llevar por una cómoda inercia.

Acometer lo fácil y dejar lo complicado “para otro día” es como una bola de nieve rodando, que irá creciendo y creciendo hasta hacerse incontrolable. ¿Acaso no nos damos cuenta que cuanto más posterguemos menos ganas tendremos de enfrentarlo?

Procrastinar no es irreversible, es solo un mal hábito del cual no conocemos bien sus consecuencias negativas. Solo mediante un entrenamiento constante podremos ser capaces de cambiar esta conducta y gestionar nuestro tiempo eficaz, productiva y satisfactoriamente.

Un método dice que debemos contar de cinco a cero y al final ya estaremos decididos a empezar. Hacer esa cuenta como si del lanzamiento de un cohete se tratara nos ayuda a dejar de lado la inercia y desidia y nos prepara psicológicamente para emprender la tarea. Una vez iniciada esta ya hemos ganado la mitad de la batalla contra nosotros mismos. Lo demás, incluidas las ganas de terminar, surgirá en el propio involucramiento de idear soluciones.

Otra manera es obligarnos a realizar la tarea durante al menos 5 minutos. De este modo es probable que rompamos el hielo y pasado ese plazo nos mantengamos en su realización. Otra forma es comprometernos con alguien en su realización: el compromiso empuja a la realización.

También es bueno utilizar frases: tipo “Hoy lo haré”. Asimismo, sirve dividir la tarea en pequeñas etapas. En todo caso es bueno enfocarnos en cómo nos sentiremos al terminar.

“Tú podrás retrasarte, pero el tiempo no lo hará”. –Benjamin Franklin.


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
COMPARTIR     Twittear Compartir

Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.