Me gusta (like)

Joaquín Schwalb Helguero

Cambio de enfoque

Por Joaquín Schwalb Helguero
Me gusta (like)

Facebook es un medio de socializar, de expresarse, de comunicar libremente nuestros puntos de vista en cualquier campo de la vida.

Este medio ágil y conveniente para debatir sin mucho protocolo (fuera del respeto que merecen los interlocutores) ofrece opciones para seleccionar amigos y evitar así intercambios con gente indeseable.

Poner like en Facebook se ha vuelto muy común a veces solo por complacer a quien lo publicó, quedar bien y punto. Otras veces es un like sincero pero sin tomarse el tiempo de hacer el breve comentario que merecería. ¿Por qué no? Por apuro o quizá por temor a comprometernos. Esto, desde el punto de vista del receptor.

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Del otro lado, el emisor lo que pretende es obtener respaldo, reconocimiento y popularidad, en ese grado ascendente según la personalidad de quien se trate. Hasta aquí, esto es natural, humano, entretenido y hasta desafiante.

Como en todo, el manejo del Facebook puede ser constructivo o perverso dependiendo de la moderación o exageración en su uso, tanto en tiempo invertido como en el mantenimiento de las buenas formas. Puede ser sano y divertido, pero también puede ser adictivo y enfermizo.

“Black Mirror” –serie original de Netflix-, “una antología de ciencia ficción dominada por la inminencia del futuro, donde la tecnología más avanzada choca contra los instintos más oscuros”, retrata la forma en que vivimos ahora y cómo podríamos estar viviendo pronto si no somos juiciosos.

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“Caída en Picada”, un capítulo de la tercera temporada, se ubica en un medio donde todos cargan su smartphone y cualquier interacción, sea con el dependiente de un autoservicio o con un peatón, es calificada por las dos partes.

En este episodio, una chica sencilla y gran parte de sus vecinos centran todas sus actividades en lograr obsesivamente que cualquier persona –conocida o desconocida- las califique con el máximo puntaje. Sus vidas giran en torno a obtener ese reconocimiento a cualquier costo, evidenciando una alienación que esclaviza a las personas y las priva de toda independencia.
¿Acaso el afán impulsado por Facebook de complacer o complacernos puede llevarnos a ese triste destino? “Complace a todos y no complacerás a nadie” (Esopo).


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
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Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.