Los “cascos azules” de las Naciones Unidas intercambian objetos por sexo

Los “cascos azules” de las Naciones Unidas intercambian objetos por sexo

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Bélgica

Gran sorpresa ha causado en todo el mundo la noticia de que la mayoría de los agentes de las fuerzas de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los comúnmente conocidos como “cascos azules”, tiene por costumbre pagar por sexo ya sea con dinero en efectivo, vestidos, joyerías, perfumes, teléfonos móviles y otros artículos.

El deplorable hecho fue dado a conocer por la agencia de noticias Reuters, la misma que tuvo acceso a un borrador del informe preliminar de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de la ONU (OIOS por su sigla en inglés).

El reporte ubica el abuso en dos de las naciones más pobres del mundo, Haití y Liberia, lugares en donde las Naciones Unidas tienen desplegados aproximadamente a 125 mil “cascos azules”.

“La evidencia en dos países con misiones de paz demuestran que el sexo transaccional es bastante común, pero no se reporta”, concluyó el borrador de la OIOS con fecha del 15 de mayo de este año.

Asimismo, el borrador del reporte, que se hará público en las próximas semanas, aunque ha sido filtrado a través de varios medios, revela que durante el 2014 se denunciaron un total de 51 casos de abusos y explotación sexual en todas las misiones de la ONU.

En el caso específico de Haití, los cascos azules pagaron por sexo a 225 mujeres que se veían en la necesidad de obtener alimentos o medicamentos. Aunque no se precisa el periodo en el que ocurrió ni cuántos miembros de la misión, tanto civiles como militares, estarían implicados en estos actos.

Es un problema que afecta especialmente a las mujeres de zonas rurales, quienes buscan en medio de la pobreza acceder a productos y servicios básicos para poder sostener a sus familias. También las que viven en zonas urbanas o en los suburbios.

El documento aumenta a 480 las alegaciones por explotación sexual y abusos entre el 2008 y 2013. De ese total, un tercio de los casos eran menores, lo que agrava el problema social.

Finalmente, el borrador asegura que las otras dos misiones más afectadas son las que se desarrollan en Sudán Sur y la República Democrática del Congo. 

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