Gobernar no debe ser un vil negocio

Gobernar no debe ser un vil negocio

La no tan sorpresiva captura del alcalde provincial de Chiclayo, David Cornejo Chingel, se suma a la larga lista de autoridades a nivel nacional, detenidas e investigadas por haber convertido las instituciones públicas, en especial las municipalidades y gobernaciones, en una suerte de organización criminal para enriquecerse.

Según el procurador público Amado Enco, a nivel nacional hay más de 2 mil 890 funcionarios públicos, entre gobernadores, alcaldes en ejercicio, regidores y funcionarios, investigados por actos de corrupción, lo cual refuerza la tesis de que muchos de los que ingresan a la política, no lo hacen por vocación de servicio, sino por ambición de poder y riqueza.

Quiere decir que hay un erróneo concepto de que las instituciones públicas son arcas abiertas de las cuales se puede disponer del dinero público, coaccionar o sobornar.

Las cifras de la corrupción, sobre todo en la política y en las instituciones públicas a donde muchos quieren llegar a costa de todo, son preocupantes y prueba de ello son los casos que involucran también a cuatro presidentes peruanos, alcaldes de Lima y provincias, así como a prominentes políticos que hoy están tras las rejas.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.