El Tiempo

Francisco: raíz humana de la crisis ecológica

La Encíclica “Laudato Si” es un genial aporte del Magisterio del Papa sobre la crisis ecológica: “… Proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral” (LS 13), “… intentaré llegar a las raíces de la actual situación, de manera que miremos no sólo los síntomas sino también las causas más profundas.” (LS 15).

La casa común precisa criterios comunes, análisis imparcial y consensuado a fin de que nos guíe a soluciones serias y eficaces.

El camino más seguro hacia una ecología integral es ubicar al hombre en el centro del problema: “No hay ecología integral si nos quedamos sólo en los síntomas y no buscamos las raíces; partir de una visión completa de cómo entendemos la vida y evitar concepciones antropológicas erradas y/o reduccionistas; entender que el desarrollo no es sólo de corte económico o tecnológico, sino, sobre todo, debe ser un desarrollo humano integral, caso contrario se daña la vida”. (101-105)

“La crisis no es sólo ecológica, es una crisis social” y, por ello, dijo que no hay dejarse seducir por el “paradigma tecnocrático”; alabamos y agradecemos los progresos de la tecnociencia, pero debemos estar alerta a sus riesgos y peligros: “¿Cuál es el peligro de la lógica de la técnica? El tremendo poder que otorga al hombre, poder que, carente de ‘una ética sólida, carente de una cultura y carente de una espiritualidad, se convierte en un poder realmente ilimitado e incontenible’, poder que amenaza y tiene la capacidad de destruir el mundo y al mismo hombre” (LS, 105), poder que, si no va “acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores, la autoconciencia de sus propios límites, no sólo no hará más libre y autónomo al hombre sino que seguirá dejándolo más expuesto y esclavo al mismo (LS, 105).

La verdadera libertad humana, dice el Papa, “es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral” (LS, 112).