Falta un Silicon Valley de colegios

Falta un Silicon Valley de colegios

El común de los colegios actúa como una isla desconectada de sus pares, aún si están ubicados en el mismo barrio. Con ello pierden la oportunidad de experimentar el efecto de la densidad efectiva, ese conjunto de conexiones críticas entre sus miembros que conduce a la innovación, como ocurre en lugares como el Silicon Valley. Allí hay decenas de start ups y empresas que se nutren de la cercanía e interacción entre unos y otros profesionales, en espacios formales e informales como cafetería, bares, parques, haciendo footing, deportes, etc.

Al aislarse, las grandes ideas o innovaciones educativas se desarrollen en relativo aislamiento, con lo que no logran el éxito que se lograría al compartir ideas con masas críticas de pares. Como resultado cada colegio hace esfuerzos por “inventar la pólvora” sin nutrirse de las experiencias de sus pares.

Solo si las pequeñas corrientes de agua se convierten en grandes ríos se pueden producir cambios, con colegios que se van sumando unos a otros para formar una gran corriente o tendencia innovadora. Cuando el patrón de conexiones entre instituciones se vuelve óptima, el desempeño del conjunto mejora notablemente. En suma, hay que girar de acumular cada uno un stock de conocimientos al flujo colectivo de conocimientos (Grant Lichtman, Moving the Rock, Cap. 7).

Lo que todo esto quiere decir es que el gran aprendizaje es tanto relacional como transaccional. Por décadas se pensaba que la las computadoras personales y la Internet producirían una disrupción en la educación. Pero se equivocaron. Los nuevos equipos y software han tenido éxito en poner más información al alcance de los alumnos y se ha invertido millones en MOOCs online, pero han tenido escaso resultado en mejorar el aprendizaje de los alumnos.

Solo han logrado facilitar el lado transaccional de la información, pero no el relacional, aquél que ocurre cuando las instituciones o los estudiantes interactúan entre sí, nutriéndose mutuamente en sus iniciativas, estrategias e ideas.

Las redes escolares cumplen una función incipiente pero no tienen el mismo efecto que la interacciones personales, informales, que ocurren cuando los educadores se encuentran a diario con sus pares de otras instituciones para mantenerse conectados.

Esto puede darnos una pista sobre nuevas rutas para incentivar la innovación educativa.


Escrito por: León Trahtemberg
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León Trahtemberg

León Trahtemberg

Educador y columnista de diversos medios de comunicación. Es miembro del Consejo Nacional de Educación desde el año 2002. Ha publicado 16 libros sobre Educación Peruana.Recibió las Palmas Magisteriales en grado de Amauta, máxima condecoración otorgada por el Ministerio de Educación del Perú (2001).