El efecto Carhuancho

El efecto Carhuancho

El magistrado Richard Concepción Carhuancho, juez que está resolviendo los casos más mediáticos de nuestra historia, merece una reflexión.

Desde ya es difícil describir a un juzgador, pero podríamos bosquejar ciertas aproximaciones a partir de lo escuchado en el caso de los empresarios consorciados con Odebrecht, donde acaba de enviar a prisión a cuatro de ellos. Los Jueces se dan a conocer por la forma como deciden.

Podríamos empezar señalando que es un juez atípico. No es académico, es poco práctico. Tiene como máxima virtud no temerle a nada. Admirador de Giovanni Falcone y seguidor de Sergio Moro lo hacen un juez fuerte.

Su criterio tiene un problema. Nada contra corriente, esto es, invierte la forma de analizar las prisiones preventivas. Él mira al indicio que postula el fiscal, no el peligro procesal (que es el núcleo de estas) de que la persona eluda la justicia. A él no le interesa si dejas el pasaporte de tu cliente o demuestras arraigo con su solvencia económica. Si en su juzgado no destruyes el indicio, y solo te dedicas a cuestionar otro elemento material, no tienes opción. Él podrá hablar de peligro procesal (en sus decisiones y en los programas de TV donde se ha presentado), pero eso es parte del discurso. Eso lo hace carcelero.

Lee más:  Susana Villarán: Poder Judicial dicta 8 meses de impedimento de salida del país

Esta forma de entender las prisiones tiene una justificación. Es parte de lo que venimos afrontando como país. La corrupción a gran escala. La coyuntura ha creado al juez Carhuancho. Él cree que puede combatir la corrupción desde su despacho a golpe de decisiones. Esto gusta a las masas. A la población no le interesa que sea académico. Le interesa la praxis y su sentimiento de satisfacción de justicia. Había sed de ello.

De ahí me parece un hombre honesto, de metas y correcta persona. Como en el fútbol, está mal ubicado. Él debe ser juez de juicio, no de garantías…o fiscal.

Las redes sociales resaltan lo hecho, piden que las universidades hagan profesionales a su imagen y semejanza. Lo llaman héroe. Es querido. Muchos jueces lo querrán imitar. Ese “efecto” es el que debe evitarse por peligroso.

Lee más:  Conductora llama a capitán PNP para evitar papeleta

 

Por: David Panta

COMPARTIR     Twittear Compartir