El censo no es una obligación…

El censo no es una obligación…

El censo anunciado como una orden militar, generó inicialmente controversia por eso de la “inamovilidad” y las multas; luego llegaron las observaciones al cuestionario.

Primero, el tema de las razas, segundo el “jefe o jefa del hogar”, en tercer lugar la religión que profesan, lo cual activó a los “creativos” a organizar campañas mediáticas en la web, alertando que con esta pregunta se intenta reducir el número de católicos y así retirar el curso de religión de los colegios; el tema sexual y hasta de impuestos entró en debate.

Lo cierto es que el censo no es un interrogatorio para saber quién tiene más o menos y por tanto debe pagar más impuestos, ni mucho menos discriminar a las personas, multarlas o capturarlas.

Lo que se busca con este censo que se realiza cada 10 años y lo hacen en muchos países, es conocer cuántos y quiénes somos, cómo vivimos, qué hacemos, entre otros datos que permitan al Estado hacer un “inventario” de necesidades de acuerdo a la población.

Este censo no es una obligación; no se detendrá a nadie, ni se le multará sino recibe al INEI; pero si es una responsabilidad ciudadana estar presente y responder al cuestionario.


Escrito por: José Neyra Moncada
COMPARTIR     Twittear Compartir

José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.