El caos nuestro de cada día

El caos nuestro de cada día

Llegó lo que más temían los piuranos: el exasperante caos en las pistas cerradas por trabajos retrasados -hoy “apurados”- de rehabilitación, casi en simultáneo en varios sectores. Esto ha originado irritantes y largos embotellamiento de vehículos en las horas punta.

Si bien los primeros días del cierra calles está generando espasmos y desorden en los conductores, estos trabajos son urgentes, necesarios y bienvenidos porque permitirán recuperar la accesibilidad en las vías, disminuir el polvo pernicioso y también ahorrar tiempo y dinero, porque hasta los taxistas han incrementado la tarifa por carrera, argumentando que las pistas son intransitables.

Lo que queda a todos los piuranos es tratar de salir temprano a sus gestiones o evitar, en lo posible, el uso de vehículos, pues no hace daño caminar unas cuantas cuadras; y también ¿por qué no? utilizar la bicicleta. Pero la responsabilidad mayor la tienen las autoridades locales y policiales, unos para señalizar y habilitar vías de acceso y otros, la Policía, para destinar más efectivos en las zonas más conflictivas, sin descuidar vigilar la calidad y los plazos establecidos para estos trabajos que han puesto de cabeza a la ciudad.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.