Editorial: Droga en las escuelas, un enemigo silencioso

Editorial: Droga en las escuelas, un enemigo silencioso

Cada vez son mayores los indicios de que el consumo de drogas en los escolares y menores en general, se incrementa de manera preocupante en la región.

La Fiscalía de Prevención del Delito ha alertado recientemente que los escolares se inician en el consumo de sustancias tóxicas y ya no a los 13 sino a los 10 años, como se creía.

Los especialistas dicen que entre los factores de riesgo está la permisividad de los padres, quienes en su equivocado afán de sobreproteger a los hijos, terminan convirtiéndolos en seres débiles, dependientes y a la vez tiranos, incapaces de resolver por sí solos hasta las mínimas situaciones adversas. Estas situaciones muchas veces derivan en depresión, baja autoestima, agravadas por la falta de comunicación en la familia y la desatención del padre y la madre, quienes a pesar de las evidencias, y aterrorizados con el “qué dirán”, prefieren seguir engañándo -mintiéndose a sí mismos- al decir que sus hijos son y siempren han sido “chicos sanos”.

Los directores de muchos centros educativos privados y públicos, contribuyen a la misma mentira, al ocultar el problema motivados por la necesidad de proteger “la buena imagen del colegio”.

Muchos policías y fiscales, en lugar de abordar el problema y sus complejidad, prefieren no ir más allá de sus “charlas preventivas” y aparentar que cumplen metas ante la superioridad. El Estado se contenta con no hacer un estudio serio sobre el tema. Cuando menos lo esperamos, gran parte de nuestros futuros profesionales, serán dependientes de la cocaína, PBC, marihuana o alcohol, para estar bien. Entonces ya será tarde para actuar. Parafraseando a Edmund Burke, el “mal” habrá triunfado porque los “buenos” no hicieron nada para evitarlo.

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