Del gabinete de lujo al eficiente

Del gabinete de lujo al eficiente

Ad portas de un año de Gobierno hubiésemos esperado un mensaje presidencial haciendo un recuento de los resultados beneficiosos obtenidos para el país, nos lo perdimos. El mensaje presidencial que debe dirigir el presidente a la nación desde el Congreso de la República no será más que un rollo de lamentos para justificar la inacción y los errores en la conducción gubernamental. Sin embargo, como siempre, es la oportunidad para renunciar al pomposo y fastuoso gabinete “de lujo” por uno más humilde pero eficiente.

No obstante quejarse de manera recurrente del obstruccionismo del Congreso, lo cierto es que en un balance objetivo no fue tal. Desde el saque le concedieron el voto de investidura al gabinete, lo cual, en toda democracia, no implica renunciar a la labor de fiscalización; por el contrario, hay que realizar un seguimiento a la política general del Gobierno expuesta por el gabinete que mereció la investidura. Es así por la propia naturaleza fiscalizadora de la institución congresal.

Le concedieron al Ejecutivo facultades legislativas en casi todo orden de cosas; se suponía que había apremio por parte del Ejecutivo de contar con tal herramienta para implantar políticas que se transformaran en resultados prontos y efectivos. No fue así: obtuvieron las facultades y con una lentitud digna de la mejor causa se tomaron su tiempo porque el Ejecutivo -y aquí si se dieron el lujo-se demoró hasta el último minuto del plazo que le concedieron para legislar. Fue una delegación muy generosa, equiparable a la que le dieron a Manuel Ulloa cuando presidió el gabinete de Belaunde en su segundo Gobierno, donde incluso a través de los decretos legislativos se prorrogaban los plazos para legislar. Más de 200 decretos legislativos de un plumazo.

Y frente al Niño Costero, no obstante la reacción tardía del Ejecutivo, esperaron mucho. El congreso aprobó la ley propuesta en tiempo récord. Que hasta ahora haya una lentitud negligente es otra cosa.

El caso de los ministros, salvo el de Educación Jaime Saavedra que fue censurado por el Congreso, tanto a Vizcarra como a Thorne se los birló el excontralor. Aproveche, presidente en romper ataduras y compromisos inconducentes para hacer los cambios necesarios y dedicarse a la tarea de gobernar. Primero el país frente a los intereses particulares que lo rodean.


Escrito por: Luis García Barreto
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Luis García Barreto

Luis García Barreto

http://www.garciabarreto.pe

Abogado por la PUCP. Graduado ESAN, en el Programa de Finanzas y Derecho Empresarial para Abogados. Magíster en Dirección y Gestión Empresarial por la Universidad de Piura con mención en Agronegocios.En materia empresarial, ha diseñado estrategias para la gestión de cambios en la cadena de valor de los negocios mediante de la implantación del outsourcing y otras modalidades de colaboración empresarial, con resultados exitosos.