Define descanso, por Joaquin Schawalb

Joaquín Schwalb Helguero

Cambio de enfoque

Por Joaquín Schwalb Helguero
Define descanso, por Joaquin Schawalb

La semana pasada que hablamos sobre las vacaciones, los viajes y el descanso, conceptos que, a mi juicio erradamente se suelen considerar inseparables, les planteé a mis lectores cuatro simples preguntas. Después de disfrutar por tres semanas de un viaje por Europa con mi familia les comparto mis reflexiones a esas preguntas.

Para ser un primer viaje, el corto tiempo limitaba nuestra ambición por conocer muchos atractivos en cada una de las ciudades que visitamos, de manera que tuvimos que establecer un equilibrio entre conocer y descansar con un claro sacrificio del descanso y a la vez cuidar nuestro limitado presupuesto.

Optamos por visitar Barcelona, Valencia, Roma, Florencia, París, Bélgica y Países Bajos. Sabíamos de antemano que había que caminar bastante y que no se podría disfrutar siempre de la buena comida en restaurantes ni visitar muchos atractivos en cada ciudad. Decidimos prescindir de tomar tours en la mayor parte de los destinos con la idea de tener mayor independencia y desplazarnos con más celeridad en los atractivos a visitar, así como evitar mayores costos, asumiendo el sacrificio de comodidad y conocimiento de los antecedentes históricos de los sitios de interés.

Hasta aquí, nos ponemos una alta nota en la primera pregunta formulada: a dónde vas. A la pregunta de cómo estás y cómo te sientes, relacionada con el estado de ánimo y la actitud, puedo responder que logramos desconectarnos de la rutina y obtener una necesaria higiene mental, sin importarnos el cansancio del trajín de caminar. Como ya desde el inicio habíamos previsto un fin más cultural que de relajo, nuestras expectativas fueron más que colmadas.

Pese a la temporada de frío y cielos grises, pudimos conocer y maravillarnos de la plácida belleza de pueblitos como Oropesa en España (cerca a Valencia), la isla de Puerto Argentario (saliendo de Roma), Siena, Pisa, Luca y San Gimignano (pueblito italiano sobre una colina de la Toscana) donde pudimos hacer una grata caminata, amén de un claro descanso para nuestro espíritu y nuestros sentidos.

“Soy rey de mi voluntad, no me la ocupan negocios, y ser muy rico de ocios es suma felicidad”. Félix Lope de Vega y Carpio.

 


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
COMPARTIR     Twittear Compartir

Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.