Cultura de equipo

Cultura de equipo

El reciente éxito de la selección de fútbol en la clasificación al Mundial de Rusia es el mejor ejemplo de un trabajo en equipo en toda su dimensión: horizonte temporal y compromiso entre instituciones como la FPF. Se nota un cambio que tendríamos que replicar en otras esferas. Ahora es el momento de ponerlo en práctica.

Como antes con Cienciano en la Copa Sudamericana, tenemos un equipo joven, humilde y emprendedor -como somos los peruanos- pero con una visión de “sí se puede” que la supo implantar un verdadero líder (Ternero y Gareca) en el entendimiento aceptado que todos son más importantes que cada uno y que solos no van a llegar a ningún lado, pero juntos pueden cambiar la historia. El logro en el ámbito cultural fue ir a contracorriente de nuestro enraizado individualismo.

Así es: los peruanos somos individualistas por naturaleza. Queremos hacer las cosas a nuestro modo y creemos que jugando en equipo vamos a perder protagonismo o autonomía. Pareciera estar en nuestros genes, pero no es otra cosa que una mentalidad obsoleta basada en la desconfianza, visión obtusa que es preciso desterrar si queremos progresar como empresas, como sociedad, como nación, pero antes como personas.

Ahora es el momento. La clasificación es un triunfo de este modelo. Ninguno es un crack, todos son trabajadores esforzados y conscientes de su rol. Se nota liderazgo, se nota planeamiento. ¿No podemos replicar el ejemplo en otros campos? Para empezar ¿por qué no en educación y civismo?

En equipo, cada miembro asume funciones de modo responsable y sin envidias, coordinando funciones para que las cosas salgan bien y a tiempo, con eficacia y eficiencia en el emprendimiento. Sea ganar un partido, satisfacer a un cliente exigente o atender un desafiante proyecto conjunto.

Bien señala Arturo Maldonado en su columna Opina.21 (19 de noviembre) que cooperar no es fácil en nuestro país y que el mayor obstáculo es cultural. “Cuando miremos a este equipo, no solo hay que ver un monumental éxito futbolístico, sino también un significativo logro cultural”. Añade que “Cooperar será difícil, pero es muy humano…se sustenta en una moralidad que nace de la capacidad de pensar en un nosotros más que en un yo egoísta…”.


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
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Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.