La caja de Pandora peruana

La caja de Pandora peruana

Con el otorgamiento del indulto humanitario al expresidente Alberto Fujimori Fujimori, el presidente de la República destapó una “caja de Pandora” de la cual han salido todos los demonios antiguos y los males nuevos que han provocado un clima de confusión en este país.

Ahora nadie se entiende y el pueblo está muy confundido como si estuviera en un “campo de Agramante” en el cual, según la literatura, a resultas del castigo de los dioses, todos los guerreros enfrascados en una lucha sin cuartel comenzaron a hablar en lenguas distintas sin comprenderse entre ellos. Algo parecido está pasando en el Perú, pues las colectividades políticas se han entrampado en una situación de confrontación muy peligrosa.

A ello debe agregarse que el presidente Pedro Pablo Kuczynski y su primera ministra Mercedes Araoz tuvieron el desacierto de anunciar la formación de un gabinete de “reconciliación”; lo que echó más leña al fuego pues de todas las parcelas partidarias y en todos los medios de comunicación, especialmente en las redes sociales, se ha cuestionado la denominación de este nuevo equipo de ministros sin siquiera esperar cuál es su programa de trabajo.

Evidentemente, no podía hablarse de “reconciliación” entre sectores y personas que no estaban en alguna forma conciliados. La reconciliación es un medio para retornar al entendimiento o buscar una nueva conciliación. En la escena peruana hay enfrentamientos apasionados que vienen de atrás y que han marchado siempre como irreconciliables.

Este es un momento muy delicado para nuestra patria porque es realmente imposible, por ahora, vislumbrar una salida que pueda calmar los ánimos de tirios y troyanos. Muy pocos políticos anteponen a sus intereses partidarios el interés nacional del pueblo que los ungió en las urnas.

Creen interpretar a su modo y desde su perspectiva partidaria lo que el pueblo quiere y por eso la conciliación es muy difícil. Los hechos históricos que se han registrado en esta hora difícil merecen serena atención de parte de los políticos pero también de los orientadores de la opinión pública. Lo que hay que evitar es la violencia que, como dijo el recordado Juan Pablo II, no es un camino a la paz.


Escrito por: Manuel Antonio Rosas C.
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Manuel Antonio Rosas C.

Manuel Antonio Rosas C.

Abogado y especialista de temas culturales. Es presidente del patronato de cultura de Piura.