El asma no es razón para no ejercitarte

El asma no es razón para no ejercitarte

Si sufres de asma, tal vez pienses que es una barrera que impide salir a ejercitarte. La pregunta de hacer o no ejercicio, es el dilema que enfrentan alrededor de 300 millones de personas en el mundo.

Te damos algunos consejos prácticos para que el asma no te deje fuera de carrera:

Tomar la medicina antes.

Según el Programa Nacional de Educación y Prevención del Asma de EE.UU., es conveniente tomar el medicamento entre 10 a 15 minutos antes. Esto mejorará la capacidad pulmonar al menos por cuatro horas.

Si no funciona, llame al doctor.

Tanto en el caso de los niños como en el de los adultos, es necesario que el médico tenga conocimiento de que aún tomando la medicina, aparecen los síntomas del asma durante el ejercicio. Es probable que cambie la medicación o que haga algún otro cambio en el tratamiento.

Precalentamiento.

Antes de iniciar el ejercicio o empezar un juego, recuerda hacer una entrada en calor de al menos 15 a 20 minutos. Se puede caminar o hacer ejercicio pero hazlo en forma muy lenta, hasta luego ir agregando velocidad e intensidad al entrenamiento. Con ello, podrás regular la temperatura y no afectará tu respiración cuando corras.

Abrígate.

El Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología sugiere cubrirse la boca y la nariz con una bufanda o un cuello que cubra esa zona, para hacer ejercicio o ir al gimnasio en los días fríos. También acostúmbrate a usar gorro y prendas abrigadas y livianas, para poder moverte con flexibilidad mientras haces tu rutina de ejercicio.

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