Aprende a reducir el consumo de sal

Aprende a reducir el consumo de sal

La sal se suele añadir a los alimentos cuando queremos que éstos tengan un sabor más acentuado. Por ello muchas personas tienden a abusar de ella en sus alimentos, pues lo que buscan es un mayor sabor. Este abuso continuado puede ser muy perjudicial para los riñones y puede ocasionar problemas cardíacos.

1. Limita tu consumo de papas fritas y otras comidas saladas.

2. Trata de usar condimentos que no contengan sal.

3. Sustituye la sal por hierbas, especias y otros condimentos.

4. Lee las etiquetas con cuidado porque a veces encontrará sal en lugares inesperados. (Por ejemplo, los jugos de tomate y verdura a menudo contienen mucha sal.)

5. Prueba los productos reducidos en sodio y sin sal.

6. Prepara las comidas con la mitad de la cantidad recomendada de sal. Muchas recetas indican más sal de la necesaria. Prepara las recetas sin sal y deja que cada persona agregue la cantidad que desea. Es muy probable que utilicen solo una fracción de la cantidad indicada en la receta.

7. Cuando comas en un restaurante, pregunta si pueden prepararle un plato con menos sal o sin sal.

8. Prueba los sustitutos de la sal. Algunos tienen el efecto de reducir la presión arterial a la vez que aportan nutrientes importantes.

9. Cocina el arroz, la pasta y los cereales sin sal.

10. Enjuagua los alimentos enlatados, como el atún, para retirar parte de la sal.
Son muchas razones para dejar de consumir sal; por ejemplo, se ha demostrado que con la reducción de la ingesta de sal, las vías respiratorias se despejen mejorando el paso del aire.

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