Año Nuevo, vástago y familias

Año Nuevo, vástago y familias

Treinta y uno de diciembre, fiesta de la Sagrada Familia y cerramos el año con ese hermoso trozo del libro del Eclesiástico que nos manda honrar padre y madre; no puedo dejar de pensar en mi querido Perú, sentir dolor por cómo una familia extranjera ha sido expuesta en el mundo por corrupta y corruptora; un apellido, Odebrecht, como sinónimo de lo más vil de la economía y que se ha traído abajo a los más sucios de la política peruana y de otros países.

Decíamos en el artículo anterior que se necesita familias de donde broten esos vástagos capaces de cambiar la historia, vástagos que honren a sus padres, honren sus familias.

Hace tiempo me parecía vanidad esa costumbre de algunos de exhibir el escudo de su familia; hoy en día pienso totalmente lo contrario y he pedido a los feligreses de mi parroquia que busquen los escudos de sus familias, que lo coloquen en un lugar importante de sus hogares, que lo impriman en polos y banderas familiares y empiecen a educar a sus “vástagos” en el respeto de sus apellidos, en la defensa del honor de sus familias; “el apellido no se mancha”, más bien, se hace brillar; no puede ser posible que sólo para el fútbol se pregone aquello de que “la casa se respeta”; “la casa” principalmente es tu casa, tu hogar, tus parientes, tus antepasados, ello es lo que hay que cuidar; miremos a ese vástago del tronco de Jesé que ha nacido, ver cómo supo honrar a su padre y a su madre, nunca los avergonzó; que algún día la gente sepa de ti, de tu grandeza y con ello la gloria de tu apellido; que tus descendientes recuerden y alaben tu memoria.

Lo anterior sólo se logra si somos capaces de evitar inconductas, contemplar con sinceridad nuestras propias vidas, dejarnos corregir, aceptar nuestras fallas, ser humildes, agradecer el bien que nos hacen aunque esto nos cueste; saber cambiar de rumbo, reconocer que sólo pasamos una vez por la vida y debemos dejar una huella imborrable de justicia, de misericordia con los más frágiles, llenemos de gloria nuestras familias. Feliz 2017.


Escrito por: Miguel Medina Pacherre
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Miguel Medina Pacherre

Miguel Medina Pacherre

Sacerdote. Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.